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Evita errores: gastos deducibles fiscalmente


miércoles, marzo 13, 2019

Son muchos los autónomos que dudan sobre cuáles son los gastos que se pueden desgravar así como las deducciones que pueden generarles problemas.

La norma dice que los gastos deducibles son aquellos que están directamente relacionados con su actividad. El artículo 95.1 de la Ley del IVA dice: “los empresarios o profesionales no podrán deducir las cuotas soportadas o satisfechas por las adquisiciones o importaciones de bienes o servicios que no afecten, directa y exclusivamente, a su actividad empresarial o profesión”.
Hay con algunos gastos que no hay problema; sin embargo con otros surgen las dudas sobre si está directa y exclusivamente relacionado con la actividad del autónomo y lo que se puede justificar como tal.
Una deducción que no corresponda pueda acabar con una sanción de Hacienda de hasta el 50% del importe deducido, más la devolución de lo desgravado.

No hay muchos gastos que puedan deducirse con riesgo cero, por eso todo gasto que no pueda justificarse al 100% que se ha hecho en relación a la actividad del autónomo más vale no presentarlo a Hacienda. Aunque no hay deducciones imposibles, sí que las hay de difícil justificación. Hacienda no suele admitir aquellas que no cumplen el principio de correlación del gasto con la actividad, por su naturaleza o por su forma.

Gastos difícilmente justificables

Gastos relacionados con el vehículo
Los gastos derivados del vehículo suelen ser de muy difícil justificación. Normalmente, la propia naturaleza del gasto impide la prueba. Es el caso del combustible, las reparaciones del vehículo, los peajes o los parkings.

Gastos de restauración
La deducción de gastos de representación es, en casi todos los casos, una batalla perdida para el autónomo. “Para justificar los gastos de una comida en la que el autónomo invita a sus clientes habría que demostrar que este gasto en el restaurante tiene una finalidad única y exclusivamente comercial.”

Con una salvedad, los autónomos pueden deducirse los gastos considerados de manutención, que guardan ciertas diferencias con los de representación. Se trata de dietas y asignaciones para gastos normales de manutención del trabajador por cuenta propia. En este supuesto si cabe la deducción, siempre y cuando se realice en establecimientos de restauración y hostelería y se abone por cualquier medio electrónico de pago, con los límites cuantitativos establecidos reglamentariamente para estas dietas.

El teléfono móvil
Al 100% es complicado. Un autónomo tiene realmente difícil justificar que utiliza el teléfono móvil tan sólo para su actividad.

Tickets 
Los tickets de cualquier servicio como el transporte público pueden ser rechazados por Hacienda, al no aparecer la identidad del destinatario de los servicios u otros requisitos de facturación, no se contempla como gasto deducible para el autónomo, sea cual sea el servicio o bien que haya consumido.

Defectos formales en las facturas
Los defectos formales en una factura suelen traer problemas a la hora de deducirse un gasto a los autónomos. Que no aparezca el tipo impositivo en la factura o que esté mal calculado; que no aparezcan todos los datos del destinatario o que no aparezca el número de factura son tan sólo algunos de los defectos formales más habituales por los que un autónomo tener dificultades a la hora de deducir un gasto fruto de su actividad.

Ropa de trabajo
Además de estos gastos, Domingo Gallego, asesor jurídico de ATA incluyó también otros de difícil justificación. La ropa de trabajo, según el asesor, se considera de uso particular a pesar de que el autónomo pueda necesitar un traje o cualquier otra prenda para desarrollar su actividad. “A no ser que la compra se realice en una tienda especializada en ropa de trabajo, se trataría de un gasto de muy difícil justificación”.

Gastos imposibles de deducir
Joyas, tabaco, donativos, recibos de bares -que nada tienen que ver con los gastos deducibles por manutención- son tan solo algunos de los ejemplos que engrosan la larga lista de gastos que de ninguna forma pueden desgravarse.

Tampoco todo lo que está vinculado a la profesión del autónomo es deducible. La posibilidad o no de desgravarse un gasto depende en gran medida de las circunstancias. La actividad a la que se dedica el autónomo y la razón por la que se ha desgravado un gasto influyen sobremanera en el desenlace de la deducción. Y es que, aventurarse a desgravar ciertos gastos puede traer consecuencias no deseadas.

Fuente: Autónomos y Emprendedores

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